lunes, 24 de junio de 2013

Mariguana, más allá de tabúes

Eran los inicios de la segunda década del siglo XX, Estados Unidos había decidido enmendar una Ley que prohibía la fabricación y el consumo del alcohol. “Esta noche nacerá una nueva nación. El demonio de la bebida hace testamento. Se inicia una era de ideas claras y limpios modales. Las cárceles quedarán vacías, los trasformaremos en graneros y fábricas. Todos los hombres caminarán erguidos, sonreirán las mujeres y niños. Se cerraron para siempre las puertas del infierno” fueron las palabras del Senador Volstead al proclamar la Ley Seca en Estados Unidos en 1920.

A partir de esto, nació una sed generalizada de los pobladores yanquis para consumir aquella droga “diabólica”. Con fines un tanto empresariales y delictivos también, nace el famoso Sindicato del Crimen, grupo "gánster" creado por el famoso criminal conocido como “Scarface” Al Capone, con el propósito de controlar el mercado ilícito del alcohol.

Al paso de los años el Sindicato era el nirvana de muchos norteamericanos que buscaban aquella deliciosa bebida. Al Capone había erigido su imperio desde la ciudad de Chicago. El mundo estaba al alcance de una botella de alcohol, se tienen cifras que flotan entre las 40,000 personas que durante esos años fueron encarceladas por encontrarse en estado de ebriedad.  

Como punto de caída, al mafioso de origen italiano se le logró encarcelar bajo la excusa de "evasión fiscal" en 1930. Mientras que su negocio, una vez él en prisión, se desmoronó. La  Enmienda XIX había echado abajo la Ley Seca.


Hace apenas unas horas, diputados locales del PRD-DF han propuesto abrir a consulta ciudadana la posibilidad de que en la Asamblea Legislativa se proponga de manera oficial, la discusión de la legalización de la marihuana dentro de las coordenadas de la capital mexicana. Rompiendo así tabúes. De contar con el visto bueno de la población local, sumando la mayoría que tiene el partido del sol azteca en la Asamblea, el tema de la legalización será inminentemente aprobado, a partir del inicio de la legislatura que se reanudará en septiembre. ¿Cuál será la resonancia que pueda causar esto en el resto de la República bajo la realidad inmediata en la que estamos inmersos todos?

Sin duda, pensando de una manera futurista, la posibilidad de que se logre llevar a buen puerto la legalización de la cannabis en el Distrito Federal podría marcar un antes y un después dentro del guión que se ha venido manejando años atrás en nuestro país y todavía en gran parte de los Estados del mundo. Se abriría a la discusión sobre si la trama del prohibicionismo, que se ha venido manejando desde hace ya más de 100 años y se potencializó en este rubro en particular con la guerra contra las drogas del ex presidente estadounidense Richard Nixon (http://en.wikipedia.org/wiki/War_on_Drugs), ha sido favorable o desfavorable.  La prueba empírica sin embargo, y en este ejercicio de entrometimiento al que me permito, puedo decir que ha sido sumamente desfavorable.

Esta nota ha caído en el país indicado en el momento indicado. En un primer plano, cayó en un momento idóneo precisamente por los resultados escandalosos que han venido a convertirse los números de la política de seguridad fallida del sexenio pasado, traducido al español: la política anti narco del ex presidente Calderón. Una política terca, sin autocrítica, dirigida a los intereses de la bilateralidad México-Estados Unidos y que poca sensibilidad tuvo ante las afectaciones a terceros, al menos en la postura oficialista así  lo fue. Cae en el país en donde se luchaba “para que la droga no llegara a tus hijos”, cuando en efecto, la droga no llegaba a los hijos de los mexicanos. Hasta 2010, México contaba con un porcentaje relativamente bajo en el consumo de drogas tomando como referencia a la media mundial. En contraste con el 42% de la población del vecino del norte, sólo el 5% de los mexicanos se decía haber consumido alguna vez una droga en su vida (el promedio a nivel mundial es 7.8%).  Hubo en datos crudos, mayor crecimiento en el consumo de alcohol que en el consumo de droga, sin embargo, aunque pareciese contradictorio los puntos de narcomenudeo en el país crecieron exponencialmente así como los grupos criminales. (Se recomienda leer: “Los Saldos del Narco: Fracaso de una Guerra” de Jorge Castañeda)

En segundo plano, por el pasado inmediato de nuestro mayor socio comercial en el mercado ilegal de drogas: Estados Unidos.  Hace apenas unos meses, los estados de Colorado y Washington habían aprobado el uso recreativo de la mariguana. Lo que esto significa es que como consecuencia de lo dicho, el ciudadano americano que resida en los estados mencionados podrá comprar en una tienda- obviamente aprobada por el Gobierno bajo los reglamentos y la dosis necesaria en el producto en venta- un cigarro o cualquier otra forma ingeniosa de consumo del narcótico. Sin olvidar que el 32% de los ciudadanos norteamericanos pueden consumir mariguana de manera legal con una receta médica en mano. ¿No suena raro que tan sólo un poco más de dos mil kilómetros de frontera pueda marcar tanta diferencia entre una política de drogas y otra?  En adición a esto, como futuro inmediato, se puede agregar en el tema del norte, que hay todavía en el aire un posible referéndum en el estado con la divisoria de mayor tránsito y populación en el mundo: California, para el uso recreativo de la cannabis.

En un tercer y último plano, por una realidad  fría para las consideraciones conservadoras que defienden a ultranza la política prohibicionista Nixoneana: la OEA (Organización de los Estados Americanos), bajo la exitosa presión de distintos ex mandatarios (destaco a César Gaviria  presidente colombiano a principios de los noventas) y académicos reconocidos a nivel mundial, ha aceptado el diálogo paulatino en el tema de la las drogas de una manera abierta y plural  para antes del 2016,en el entendido de que para entonces habrá un consenso hecho. Por lo pronto a principios de mes ya hubo un foro del tema en Antigua, Nicaragua. Si bien es precoz hablar de que esto tenga algo que ver o no con lo hasta ahora expuesto- solamente José Mujica, presidente de Uruguay ha mostrado una postura contundente a favor- el simple hecho de que se abra el debate es motivo de celebración. (http://mexico.cnn.com/mundo/2013/06/05/la-oea-debate-por-primera-vez-el-combate-y-legalizacion-de-las-drogas)

No soy para nada un poseedor de la verdad, nadie lo es ciertamente. Pero los datos que se han arrojado en las últimas décadas han demostrado que prohibir es un incentivo para hacer lo ilícito bajo el agua, está en la misma naturaleza humana. De convertirse en una realidad concreta, a partir de lo que posiblemente se pueda  llegar a discutir en septiembre y su conclusión final, el proyecto del Partido de la Revolución Democrática en el D.F. podría ser un catalizador. Se podrán ver resultados a corto y mediano plazo, y así pensar en que lo mismo pueda ser emulado, de llegar a ser exitoso, en otros congresos locales. ¿Por qué no pensarlo?

El debate de la legalización va más allá de que se trate de un asunto de sentido común- según datos de The Journal of the American Medical Association el cigarro de mariguana causa menor daño pulmonar que el cigarro de tabaco http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1104848- es un debate que toca las fibras sensibles del dinero que maneja el crimen organizado en el país. Sin importar el tipo de despenalización, para uso recreativo o medicinal, los cálculos del Instituto Mexicano para la Competitividad demuestran que las perdidas serían millonarias. Sólo los casos de Colorado y Washington serían motivo de la posible pérdida  de 2,800 millones de dólares para los cárteles mexicanos.

No se vende la idea de legalizar como una única salvación mesiánica para problemas sociales y de seguridad nacional, si eso es lo que se plantea por los que se oponen a lo proyectado en estas líneas, se ha perdido entonces el punto del escrito. La legalización parte como una premisa liberal en donde se entiende que el Estado no puede encadenar el hacer individual de los ciudadanos, claro, siempre y cuando no exista afectación a terceros. La legalización busca dar mayores opciones a la población en sus libertades máximas como miembros de la sociedad. Se intenta dar certeza de que el prohibicionismo genera desobediencia. Legalizar es, explicar que puede existir un doble beneficio a partir de los resultados: en primer lugar el espíritu libertario que acabo de exponer y por último, como un premio extra, el golpe en las finanzas de la delincuencia organizada. Misma que incide de manera directa en el 70% de la economía formal en el país (http://www.eluniversal.com.mx/nacion/175623.html).

 Véase el posible caso del D.F. como un experimento social mediante una política pública, que a diferencia de la fallida estrategia de seguridad, deberá rendir cuentas del desenvolvimiento y si éste es negativo… apagarlo o cambiar el rumbo. Después de todo lo que hemos vivido, ¿qué tanto es tantito?





lunes, 17 de junio de 2013

México y Turquía: relación mediática.

TURQUÍA  

Al paso de las semanas hemos visto un desenvolvimiento muy preocupante en los sucesos que se suscitan en Turquía. Imágenes caóticas que conmueven. Una historia de película, de novela. Grupos ecologistas minoritarios que en un gesto desamparado se presentan para manifestarse en contra de una imposición. Un asunto delicado al cual no se hizo, como dictan las democracias liberales más avanzadas, un cuestionamiento a la opinión pública  como parteaguas.

El gobierno encabezado por el Primer Ministro Recep Tayyip Erdogan, quien se ha ostentado en el poder por diez años, anuncia con bombo y platillo el inicio del proyecto de construcción de un centro comercial sobre lo que hasta ahora es el Taksim Gezi Park. Si bien representa uno de los parques más pequeños de la ciudad de Estambul, no fue motivo suficiente para que los protestantes verdes abandonaran la causa de defender el área. La represión dio inicio a pesar de que en un principio los disidentes eran un grupo pequeño, la policía hizo uso de gas lacrimógeno y cañones de agua a presión. Fue esto el detonante para que los jóvenes no sólo de Estambul, sino de todo el país se sensibilizaran con la causa.  Lo que empezó siendo motivo de unos cientos se convirtió en un solo cuerpo insurrecto de más de un millón de almas.

Como un perfecto binomio, a la intensificación de las protestas se agudizaba de manera alterna la brutalidad policial. Golpes, muertes, lesiones, detenciones arbitrarias, reporteros a los que se les robaba sus cámaras, una periodista lesionada de su ojo derecho de manera terrorífica por una bala de goma y autoridades sin pronunciarse al respecto. Asumiéndose en su papel como el villano del script al que hago crónica,  Erdogan juega el rol del político: engaña, ilusiona falsamente e impone. Llama terroristas a las juventudes que se alzan en una sola voz, los critica, asume como posible causa del movimiento conspiraciones del occidente y amenaza una y otra vez con reprimirlos con la fuerza pública… y así lo hace. Muestra su indiferencia ante sus peticiones legítimas (http://static.animalpolitico.com/wp-content/uploads/2013/06/23.jpg) y lanza un ultimátum para que se abandone la plaza Taksim, la imagen de un tirano. Hoy es un hecho que fueron violentamente alejados del epicentro del movimiento.

Uno, por supuesto, no se sorprendería al enterarse del manejo de las informaciones dentro de Turquía con respecto a esto. Circula como prueba más contundente de la realidad del país bicontinental, el contraste entre CNN Turkey que muestra las imágenes de unos pingüinos al mismo tiempo en que CNN International informaba de los hechos violentos entre la policía y los manifestantes. Una barbarie mediática.


MÉXICO

Del otro lado del mundo, llegamos a México, con tres eventos que han sucedido de manera sucesiva en los últimos meses: las movilizaciones del primero de diciembre del 2012 por motivo de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto como titular del Ejecutivo, la ocupación del lobby del edificio de la rectoría de la UNAM y la marcha conmemorativa del Halconazo, el pasado 10 de junio.

En los tres mencionados eventos hubo una constante:la violencia acompañada de un paupérrimo seguimiento mediático. Para quienes hemos estado siguiendo de cerca lo que ocurre del otro lado del charco, nos entristece ver que no hay grandes diferencias medulares con lo que pasa entorno a la protesta social en nuestro país con respecto al caso turco. Pareciera que vemos un perfecto reflejo: represión, autoridad desmedida, violaciones a los derechos humanos, sangre, miedo, detenciones arbitrarias, brutalidad policial, etc.

En un primer plano, puedo anticipar que de un principio podrá sonar como una locura lo que establezco en este momento. ¿Cómo es posible que compartamos realidades con un país en donde hay claros marcos de autoritarismo y un sesgo notable en la difusión de la información? La misma pregunta haría yo en todo caso.

Si bien no vivimos una realidad en cuanto a régimen político se refiere, siquiera contigua a la del país asiático-europeo (que a mi parecer vive bajo un régimen autoritario), el entorno que envuelve a la protesta y lo que reportan los medios no dista mucho de la actual realidad turca. Así como lo leen.

La perspectiva que tiene la sociedad mexicana, en su mayoría, sobre quienes se aglutinan para expresar sus pareceres y así generar una conciencia dialéctica sobre temas de importancia nacional, normalmente se generaliza hacia lo negativo. Parte de esta posición viene acompañada de una repulsiva campaña de los medios que mandan en este país (me evito la molestia de mencionar sus nombres pues sería un ejercicio que raya de obviedad). Se vive pues, una manipulación mediática. Que no es nada más que presentar una versión periodística ante la audiencia como una verdad absoluta, imponer una postura editorial a las masas al fin de mostrar un solo lado de un hecho cualquiera.

Empecemos con el primero de diciembre, ¿qué se vio en noticieros y prensa escrita? “Vándalos” causan destrozos patrimoniales en la Ciudad de México por motivo de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto, a las afueras de San Lázaro. Grupos de anarquistas graffiteando las calles, policías golpeados, violencia por parte de un “montón de revoltosos”. ¿Me equivoco?  En contraparte, temas más delicados como la detención de personas que nada tenían que ver con lo acontecido fueron notas secundarias que se presentaron semanas después. Pruebas nulas de su culpabilidad, errores garrafales de la PGJDF como el uso de las imágenes de un noticiero de Foro TV y la postura de Ciro Gómez Leyva como parte de las “pruebas” de la institución (http://www.sinembargo.mx/06-12-2012/452744), fueron tan solo parte de lo que se fue viviendo posteriormente.

 Nadie aplaudió la recomendación de la CDHDF con respecto a las violaciones claras en derechos humanos (http://portaldic10.cdhdf.org.mx/seguimiento/2003/08/25/sere0713.htm, ya nadie habló de los civiles de guante negro que se veían alado de policías federales, antes y después de la manifestación a través de diversas imágenes (http://www.sinembargo.mx/03-12-2012/449276), ni se quiso poner en primera plana que el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera terminara por admitir que en efecto, hubo arbitrariedades en las detenciones. El tema era solo ese, que aquellos que protestaban eran los “revoltosos”, que todos y absolutamente todos los que estuvieron ahí, tenían como fin último causar estragos.

No hubo gran diferencia con lo que pasó en la toma del lobby del edificio de la rectoría de la UNAM. Parecía que los comunicadores dedicaban más tiempo a dejar en claro que los alumnos del CCH Naucalpan quienes fueron los protagonistas, portaban capucha. Era de vital importancia mostrar que sus rostros estaban cubiertos, que se llegó a ver aunque sea por un día solamente a un manifestante del primero de diciembre entre ellos, que todo el edificio estaba tomado -cosa que era totalmente falsa ya que la toma fue del lobby sabiéndose de antemano que hay siete entradas alternas al edificio- y que los “encapuchados” se negaban a dialogar, cuando el propósito original era el diálogo.

Una vez más, el tema en noticiarios y prensa escrita era ese: etiquetar. ¿Se supo que no habían rechazado el plan de clase para los CCH sino solicitado una diferente alternativa en el programa en donde se incluían lenguas indígenas en lugar del francés? Para poner la cereza al pastel, una vez que se liberó el lobby de manera pacífica, la nota eran los disturbios posteriores. ¿Había forma de saber si eran los mismos estudiantes quienes apenas unos minutos previos habían abandonado las instalaciones? No la había, pero la nota no podía ser esa. La indignación, justificada, se dirigía de manera inmediata hacia los jóvenes que aparecían en cuadro, el error era que el vínculo inmediato eran los que estuvieron presentes en la rectoría.

Por último, y como algo más reciente, un déjà vu del primero de diciembre del 2012, terminó por ser el 10 de junio de este año. Las imágenes en la televisión muestran a jóvenes golpear al cuerpo de granaderos, aventar piedras, generar intimidación física y verbal. Mientras que las evidencias que mostraban que nuevamente, la mayoría que integraba al contingente intentaba de manera inútil, calmar a los alborotadores y que se detuvo al activista @Nickops por el simple hecho de estar grabando lo que acontecía eran de importancia solamente en las redes sociales, que han venido a ser un medio alterno de información. 

Lejos de que el valiente “teacher” y el resto de los periodistas de la élite mediática cuestionaran el por qué no se detienen a los que claramente generaban violencia en los videos mostrados a sus millones de televidentes, los inocentes que pagaban los platos rotos y  el modus operandi, que violaba a los derechos humanos de la misma forma en que los manifestantes agresivos lo hacían (https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=5YGI3A3MpVE), no era de su incumbencia, su foco de atención se concentraba en eso…estigmatizar, generalizar.


Si bien lo que vemos en Turquía son eventos desafortunados que han llamado la atención de los reflectores del mundo, el análisis minucioso nos muestra que en efecto, hay puntos en específico en donde no podemos decir que estamos en una marcada diferencia de realidades. No hay una gran discrepancia entre ocultar la verdad y mostrar una parte de ella. O bien, mostrar lo que se quisiera visualizar de ella. Mientras nos sentimos tocados por las deleznables actuaciones de la fuerza pública comandada por Erdogan, no podemos olvidar que la Policía Federal no tiene tampoco buenas cartas que jugar a su favor y que si bien no vivimos en una dictadura, sí existe un monopolio imperial con el poder de posicionar “buenos y malos” en el script mexicano


NOTA: .
*Se ampiará sobre el tema de Turquía en columnas posteriores, el Ahuizote da enfásis a política mexicana*

lunes, 10 de junio de 2013

En salud de los herejes

“Dad pues a Cesar lo que es de Cesar y a Dios lo que es de Dios.”  Mt:22:21;

El estado laico fue brutalmente pisoteado, de forma flagrante y ante la  desesperada busca de legitimidad en una falsa e ignorante interpretación del contexto histórico-político y las leyes. Así está la cosa.

En un video que empezó a circular en redes desde el día de ayer, la presidenta municipal de la ciudad de Monterrey, Nuevo León, Margarita Arellanes, impulsó los ánimos de la polémica que hoy me han llevado a escribirles a ustedes.

Resulta que la mandataria local, en un evento llamado “Monterrey Ora”-organizado por la “Alianza de Pastores de Monterrey”- celebrado en la plaza Zaragoza de la capital neoleonesa, se dirigió a los presentes mediante un discurso en donde no sólo evocaba a las escrituras bíblicas y al nombre de dios- obviamente al del cristianismo- sino que fue el cierre del mismo el que hizo que la oleada de críticas y notas periodísticas rodearan a su figura de manera negativa.

Cito textualmente las dos partes vitales en el cierre de la alocución: “yo Margarita Alicia Arellanes Cervantes entrego la ciudad de Monterrey, Nuevo León a nuestro señor Jesucristo….”, “le abro las puertas de este municipio como la máxima autoridad”. Dichos que rompen tajantemente con los principios del laicismo. Adjunto a continuación el video en donde se aprecia el discurso completo: (http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=uOYbl8p9858)

Lo sucedido ha engendrado al espíritu del debate en torno a si, lo que hizo, es algo políticamente correcto o no, y todavía yendo más allá: si está dentro de la legalidad. Dicen, quienes defienden el actuar de la mandataria, que se ampara bajo la libertad de expresión y que sus alusiones van perfectamente de la mano con los argumentos histórico-culturales que rodearon a su discurso. ¡No hay cosa más falsa y absurda!

Empecemos por ir desmenuzando a los argumentos pobres y únicos que sostienen a la postura en favor de la licenciada Arellanes (licenciada en derecho aunque parezca broma). Nada tiene que ver la libertad de expresión con la presunta legalidad de lo acontecido. La libertad de expresión, como se ha sostenido hasta el cansancio, está supeditada al marco de la Ley, misma Ley que da crédito a lo que he expuesto previamente, tampoco cuenta pues, con la plena libertad de asistir a dicho evento ya que su investidura política se lo impide, dicho que ampliaré más adelante.

Sigamos entonces con la segunda arista, el marco “histórico-cultural”. En una paupérrima forma para legitimarse, Arellanes se dijo sorprendida ante aquellos que se indignan cuando los servidores públicos hablan de dios. Abre entonces las llamas del cinismo al establecer: "vivimos en una nación  que canta día a día que el destino de los mexicanos por el dedo de Dios se escribió". Lo siguiente sólo me deja entonces dos posibles hipótesis para poder darme a mí mismo una explicación concreta y racional del por qué se dijo esto.

O la dizque licenciada en derecho se sintió en necesidad de arrojar un grito desolado de impudencia o simplemente adjuntó a su irresponsabilidad ante la Ley, una ignorancia titánica en cuanto a la historia de México se refiere. Es cierto pues, que nuestro himno nacional habla de manera textual, que nuestro destino queda escrito por el dedo de Dios, es correcto, aplausos. Pero entonces, es en ese sentido, cuando Arellanes cayó presa de sus propias palabras, al infringir la máxima que rige a cualquiera que se dice amar a la historia: “no hay que juzgar a los hombres del pasado con los criterios del presente”.

Cabe entonces el espacio para aclarar que el himno nacional mexicano, pieza poética magistral atribuible al maestro Francisco González Bocanegra, fue escrito en 1853. Tiempos en donde el laicismo era cosa más allá de la utopía y el país era gobernado por un tirano cojo. Tiempos en donde no había un cobijo institucionalizado de jurisprudencia whatsoever, como lo tenemos hoy (más allá de sus deficiencias humanas). Error garrafal.

Se tiene que desestigmatizar al discurso de quienes no comulgan con lo que estoy redactando. Se debe exorcizar de manera inmediata y quitar complejos. Entiéndase que no se critica a Margarita Arellanes por ser una católica devota. La bandera que hoy sostengo mediante estas palabras, no es una detonación salvaje de herejía hacia la creencia que más se profesa en el país. Al atender al evento citado, y al dirigirse con las palabras también citadas, la licenciada Margarita Arellanes cometió un ilícito. Punto. Así lo establece la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público en sus artículos 3 y 25 que con gusto se los comparto en el orden referido:

     *  "EL ESTADO NO PODRÁ ESTABLECER NINGÚN TIPO DE PREFERENCIA O PRIVILEGIO EN FAVOR DE RELIGIÓN ALGUNA. TAMPOCO A FAVOR O EN CONTRA DE NINGUNA IGLESIA NI AGRUPACIÓN RELIGIOSA.”

* “LAS AUTORIDADES ANTES MENCIONADAS NO PODRÁN ASISTIR CON CARÁCTER OFICIAL A NINGÚN ACTO RELIGIOSO DE CULTO PÚBLICO, NI A ACTIVIDAD QUE TENGA MOTIVOS O PROPÓSITOS SIMILARES. EN LOS CASOS DE PRÁCTICAS DIPLOMÁTICAS, SE LIMITARAN AL CUMPLIMIENTO DE LA MISIÓN QUE TENGAN ENCOMENDADA, EN LOS TÉRMINOS DE LAS DISPOSICIONES APLICABLES.”


Como dijo hace poco el Dr. Sergio Aguayo durante el programa Primer Plano, en el canal Once TV del Instituto Politécnico Nacional, con respecto al tema de la intromisión de los gobiernos estatales en el actuar de los Institutos Electorales de cada uno de sus estados: “los hechos son hechos y las opiniones son opiniones”.

No podría estar más de acuerdo, así como también, no podría encontrar una frase que engranara de mejor forma con lo que yo quisiera tocar en esta columna. El intercambio de opiniones y la deliberación es el acto más sano en la opinión pública de cualquier país que se diga democrático. Es digno de admiración, y para mí, como un futuro periodista, no hay actividad que más me llene y apasione. Pero se debe entender, de una vez y por todas, que hay situaciones puntuales en donde una opinión no puede hacerle sombra a la frialdad de los datos, en este caso, la Ley.  No hay espacio para la política del “yo opino”, cuando se tiene en concreto un aval suscrito en donde instituciones, gobernantes y gobernado, se saben por qué situaciones- más allá de estar de acuerdo o no- están limitados en su actuar.

¿Cuál hubiera sido la reacción si un presidente municipal, de religión judía, hubiese atendido a un evento de la misma índole al que asistió Arellanes y hablara de abrir las puertas de su ciudad al Mesías que todavía siguen esperando que llegue? Una reacción muy diferente se hubiera gestado. ¿Qué escenario de deslumbraría si un alcalde testigo de Jehová hiciese alusión a que se debería de cerrar la ciudad a sazón de evitar la venida de “la bestia”? Veríamos criterios muy diferentes en los opinólogos.

La separación Iglesia-Estado no es más que eso, un amparo legal que marca un respeto a la diversidad por medio de un distanciamiento sano entre quienes operan políticamente y quienes lo hacen de manera religiosa o dogmática, a las masas, que si bien en nuestro caso hay una fuerte mayoría, no podemos olvidar al conjunto restante. Todos somos mexicanos al fin.

Como país, ya estamos lo suficientemente ‘grandecitos’, para poder abandonar las viejas costumbres heredadas que impiden identificar la clara diferencia entre laicismo y anticlericalismo. Comprender que muy a pesar de la religión que uno profese y con cuánto fervor se practique, lo acontecido en Monterrey fue un acto ilícito que merece una sanción, misma que yo espero que las autoridades competentes hagan cumplir.

Entendamos que una opinión, es una opinión y la Ley…es la Ley.



PD.


Soy católico.

lunes, 3 de junio de 2013

Las jaibas y el PAN

“No llores como oposición lo que no lograste como gobierno”.

Las jaibas

Rescato una alegoría de mi maestra de historia en secundaria, a fin de establecer mi punto sobre qué sucede con el Partido Acción Nacional. Se pueden apreciar dos cubetas llenas de agua de la llave. Dentro de cada cubeta se encuentran dos jaibas. Sin ser un experto en biología marina, se entiende que al paso del tiempo las jaibas estarían en situación crítica, ya sea por falta de comida o por no contar con agua salada.
En la primera cubeta se observa cómo una jaiba apoyándose de forma poco ortodoxa de la tenaza de la otra, clava su propia tenaza al borde de la cubeta que da con el exterior, una vez sujetada estira su otra extremidad a fin de sujetar a su compañera de cautiverio y así lograr que salga avante junto a ella. Éstas se salvan. Mientras tanto en la otra cubeta, se ve una lucha descomunal entre los dos moluscos para ver quién es apto de lograr la supervivencia…como es de esperarse (con el perdón de los niños que nos estarán leyendo), éstas dos últimas mueren a falta de comida y agua salada.

¿Cómo aterrizar esto con la situación actual del panismo? He venido escuchando y leyendo en las últimas semanas misa y más misa sobre los cuándos, quiénes y por qués de la debacle del partido albiazul.  He pasado por las duras críticas (sin autocrítica) de Juan Ignacio Zavala en Milenio (http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9181030) , la ‘perredización’ del partido atribuible al artículo de Germán Martínez Cázares en Reforma (www.reforma.com/editoriales/nacional/693/1384756), el #TodoEsCulpaDeCalderón de los maderistas y el #TodoEsCulpaDeMadero de los calderonistas.

Me causó mucha gracia, que fue precisamente leyendo el diagnóstico de los correligionarios al partido, que entendí o más bien, confirmé mi hipótesis en respuesta a las preguntas que aludí al principio. El enemigo más grande que tuvo el PAN fue el PAN.

Para proyectar este postulado que tal vez raye de surrealista, para aquellos que no puedan llegar a entenderlo. Preferiría primero irme al escenario que llevó a que sucediera lo que comento en el párrafo anterior.

Origen y debacle

Seré fuerte y claro para mencionar el génesis del problema: la alternancia en Los Pinos. Sin temerle a la crítica que esto atraiga, es evidente que fue a partir de la famosa ‘transición’ cuando los problemas empezaron a crecer de forma exponencial. La crisis del PAN tiene un origen, un ascenso y hasta lo que ahora vemos, un clímax en busca de llegar a un descenso, para así culminar en un posible final. Esto, es algo que a todo el sistema político de partidos le convendría. (Dígase homeostasis del sistema de partidos).

Es un error rotundo limitar el espíritu del análisis y la deliberación al señalar que todo el problema se le puede atribuir a la presidencia de Gustavo Madero en el CEN de Acción Nacional, que ha sido lo que se viene manejando desde la escandalosa derrota en los pasados comicios del 2012. No encuentro yo hasta el momento cosa más incierta que la podredumbre de aquél análisis. Entiéndase que la falta de liderazgo y habilidad de conciliación de Madero no viene a ser una causa sino una consecuencia de una serie de tropiezos tanto al interior como al exterior de Acción Nacional, desde la llegada del partido de derecha al Ejecutivo.

EL efecto dominó

Llamo a esta serie de desaires como el ‘efecto dominó del PAN’: la repetición de malas decisiones y el desgaste en la percepción positiva del electorado que logra concebir un resultado final perjudicial. Podemos dividir entonces a la situación en dos partes: las exógenas y las endógenas.

 Dentro del primer grupo queda claro que se resume de forma inmediata a los gobiernos en manos del partido tanto a nivel federal, estatal y municipal en los últimos doce años. Las oportunidades perdidas en palabras de Denise Dresser (en referencia al gobierno foxista en específico). Se podría abarcar sobre estos temas más a fondo. Porque también soy de la idea de que no todo es negativo y se debe de evitar al nihilismo generalizado de muchos analistas. Pero al no ser ésa la labor de mi escrito, puedo entonces resumir esto de la siguiente manera: un fracaso y una decepción generalizada en la población ante el cambio de poderes en la residencia oficial de Los Pinos como el factor externo de mayor peso.

Un suspiro nacional, al creer y depositar esperanzas intangibles- tal vez a desmedida- en quienes iban a terminar con todos los males de la clase política en el poder. Lejos de lograr el acometido, muchos coinciden-coincidimos- en que se terminaron por emular las viejas prácticas que fueron una constante durante el régimen de partido único. Esto sumado al terror, las lágrimas, la impotencia y la tristeza que se vivieron en muchos puntos de la República amén de la fallida estrategia de seguridad del pasado sexenio.

Seis años de un empecinamiento grosero ante una política que a todas luces no sólo causaba lo que comenté líneas arriba, sino que también-visto desde el ámbito electoral- era un suicidio político. Lo  que se vio reflejado en elecciones intermedias y  federales donde en ambas a mi parecer, el gran perdedor fue Acción Nacional.

En cuanto a las causas endógenas (internas), la marcada fracción del partido fue el título del capítulo. Un intervencionismo presidencial grosero en las decisiones internas, en donde quienes consensaban eran los aliados y quienes no lo hacían eran enemigos que buscaban sólo lo peor tanto para la institución política como para México. Situaciones grotescas como abucheos orquestados a presidentes disidentes y designaciones para el mismo cargo (caso Germán Martínez y César Nava) ordenadas desde la silla presidencial, a fin de equilibrar la balanza de ‘buenos y malos’. Malas elecciones de candidatos, que poco tienen que ver con los principios de Gómez Morín, el Grupo Tlanepantla en Edomex donde se pudo cocinar la elección de un presidente estatal que se dijo ser fanático de Adolfo Hitler, un padrón que se infló al más viejo estilo de un partido de masa, la compra de candidatos, alejarse del espíritu ciudadano, etc.

Todo esto, repito, causó un ambiente interno que engendró a la división. Esa añeja y falsa idea de que en la política hay buenos y malos. De que ante la divergencia no se puede encontrar una oportunidad de diálogo constructivo, que se debe imponer una idea sobre la otra a fin de haber ganadores y perdedores. Ésta ha sido la novela de nunca acabar entre los dos grupos a los que hago mención: los calderonistas y los maderistas.

Se entiende el enojo de quienes señalan que a partir de la victoria de Gustavo Madero como presidente del partido, se veía la oportunidad única de conciliación, de fumar la pipa de la paz por el bien del partido. Buscar la autocrítica del grupo calderonista y  fomentar la tolerancia de los anticalderonistas. Pero se optó por dinamitar aún más la segmentación. Adoptar posturas de defensa inmediata, “cobrárselas” al grupo contrario, destituir a quienes no comparten opiniones, imponer políticas internas, suscribir pactos sin preguntar la opinión de la militancia (al menos no al grupo ajeno al presidente Madero), mentar madres, no asistir de manera deliberada a reuniones programadas. Infantil actitud de las dos partes que viene a incentivar más problemas que soluciones.


     “Ni Calderón ni Madero, el PAN es primero”                            

Ante la efervescencia en las pugnas dentro del partido, nace el grito desangelado de cinco ex gobernadores panistas (http://www.adnpolitico.com/gobierno/2013/05/20/5-exgobernadores-del-pan-reprochan-actitud-a-gustavo-madero), bajo el lema de “ni Calderón ni Madero, el PAN es primero”, que a mi parecer es sumamente atractivo e ingenioso dada la situación actual. Este grupo, y cito lo que ellos mismos han expuesto de manera repetitiva al ser cuestionados sobre el tema, no buscan ser una tercera fuerza o corriente dentro del PAN. Surge en medio de la tempestad un alarido en busca de la conciliación. Causó mi sorpresa la primera vez que escuché sobre esto, anexo a continuación la entrevista de Ernesto Ruffo(integrante del grupo citado) con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula.  (http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=315974)

Tan usada en el lenguaje coloquial de la política pero tan poco llevada a la práctica: la conciliación. Los suscritores a esta tercera figura, no buscan nada más que eso: que las dos partes busquen el beneplácito del partido por medio del diálogo y no la agresión que ha llevado a perder la confianza tanto de la población como de los mismos militantes -artículo: 80% de la militancia abandona al PAN (http://eleconomista.com.mx/sociedad/2013/02/07/cae-padron-pan-80-ciento)- lo que da crédito a lo que he venido manejando.


                                           Josefina para presidenta…del partido

A manera de aleación, veo con buenos ojos a la figura de Josefina Vázquez Mota como presidenta del partido con la catapulta que pueda significar el grupo de los conciliadores. Todos fuimos testigos de los agravios que lleva consigo la querella interna en pleno proceso electoral. Fue precisamente Josefina quien pagó los platos rotos del efecto dominó panista, fue ella quien tuvo que competir internamente como precandidata con el pez gordo del entonces presidente Felipe Calderón, Ernesto Cordero, y un hombre al que se le puede atribuir de todo menos de amigo de Calderón Hinojosa, Santiago Creel. ¿No fue Josefina quien le abrió los brazos a ambos en su campaña? ¿Quién más navegó contra corriente durante los tres meses de proselitismo?

Vázquez Mota al pagar el precio del desastre panista, recibió las lecciones básicas de qué no se debe hacer en un partido político, y menos cuando hay elecciones de por medio. Es por eso que la combinación de circunstancias, que de manera paradójica han sido todas negativas, pueden ser una palanca de oportunidad para la reconstrucción.

Futuro inmediato

Sin ser afín de los principios que adoctrinan y rigen al partido, soy consciente que el desbalance del PAN no resulta positivo ni para la democracia mexicana, la ciudadanía en su generalidad así como el sistema de partidos (homeostasis del sistema). Proyectados a la analogía de las jaibas, se deberán sumergir muy profundamente al análisis autocrítico, aquellos panistas que digan defender a ultranza las bases que dieron nacimiento al partido. Detener el efecto dominó.